Artes Visuales

SITUACIÓN SOCIO POLÍTICA ARGENTINA Y LATINOAMERICANA EN LOS AÑOS 60/70 Y SU INCIDENCIA EN EL ÁMBITO DE LAS ARTES.

“Como “la bella époque”, “los años locos” o “el treinta”, “los sesenta” forman parte de esa pequeña corte de símbolos que, para quienes vivieron entonces o saben de esos tiempos por obra del patrimonio cultural que una generación recibe de las anteriores, despierta una multitud de sentimientos, a veces contradictorios en de que manera esas sociedades vivieron, disfrutaron o sufrieron con especial intensidad y en todos los casos alimentaron parte de sus ilusiones y esperanzas respecto del logro de un mundo cada vez mejor”. Jorge Alberto Requejo
El 29 de Mayo de 1966, el general Pacual Pistarini, en el Día del Ejercito y encontrándose presente el presidente Illia, insinuó la justificación de su ulterior accionar golpista al afirmar que en un país no había democracia si por ineficacia o falta de autoridad no se cumplían los objetivos nacionales pues en ese caso, una república se encontraba rumbo a su desintegración.
Tal afirmación la hacía con base en la malévola Doctrina de la Seguridad Nacional, conforme la cual las fuerzas armadas eran la última garantía del orden y por ello se encontraban por sobre la política y los políticos.
Así, y en contra de la convicción de Illia de que no existía motivo para una rebelión, se había puesto en marcha un nuevo golpe de estado. El 27 de Junio el General Caro fue depuesto y detenido por oponerse al golpe de estado ya en marcha y ese mismo día por la noche, los militares le informaron al presidente constitucional que desconocían su autoridad y lo instaban a abandonar la casa de gobierno.
Al negarse Illia a hacerlo, se comisiono al General Julio Alzogaray para que con un grupo de soldados, expulse a Illia y a los ministros que lo respaldaban de la casa de gobierno, lo que así hace, forzando al presidente y a quienes lo acompañaban a salir a la calle.
Cabe señalar que salvo algunas escasas excepciones el grueso de la población se mantuvo al margen, aceptando una vez mas la fractura del orden constitucional algunos con resignación la mayoría casi festivamente como quien es el espectador de un show, sin advertir que serán irremediablemente las siguientes víctimas de esos delincuentes, mal disfrazados de patriotas defensores de principios que solo existían en sus enfermizas mentes.
El día 29 de Junio y con una previa proclama de las usuales en esos golpes militares que ya eran costumbre, conformaron la Junta Revolucionaria integrada por Pascual Pistarini, Benigno Alvarez y Teodoro Alvarez.
Acto seguido destituyen al presidente, al vice-presidente, a todos los gobernadores, disolvieron el Congreso Nacional y las legislaturas provinciales, separaron de sus cargos a los Ministros de la Corte Suprema y al Procurador General, disolvieron los partidos políticos y dispusieron que el Acta de la Revolución Argentina, engendro por ellos generado, estaba por sobre la Constitución Nacional.
El 29 de junio asumió el Gral. Juan Carlos Onganía un líder militar sin ninguna experiencia política para quien las instituciones culturales y las universidades eran reductos del comunismo que buscaba socavar las tradiciones “occidentales y cristianas” y con pie en tal argumentación impuso una dictadura de nivel autoritario y centralista.

Si por algo debe recordárselo lo es solamente porque con singular eficacia desbarató toda la estructura educativa y cultural, con tal saña que aún, no obstante el tiempo transcurrido, se sufren los remezones de semejante acción demencial.

EL lapso que analizo, se extiende entre 1958 y 1973, con un clímax en 1968, y ha sido aquel en el cual se hizo sentir en todo su rigor la agresión destructora dirigida a los niveles o estamentos educativos y de la cultura y sus integrantes, muchos de los cuales no tuvieron otra opción que la del doloroso exilio, hacia países que en general los recibieron con los brazos abiertos y a los cuales en compensación le trasmitieron su bagaje intelectual y cultural. Ello sin perjuicio de que por otro lado distintas corrientes del espectro político como el desarrollismo, pero especialmente una izquierda renovada y el peronismo proscripto– creyeron que la lucha dentro de ese ámbito de inquietudes y objetivos insatisfechos, con un ideario de fuerte combatividad, permitiría finalmente arribarse a una paz social, signada por la justicia y la paz en democracia. Pero, la realidad tangible expresaba algo muy opuesto, en efecto, factores políticos y sociales en ebullición generaron: conflictos sociales, fuerte represión, una indudable dependencia y fue responsable de la miseria de un amplio sector de la sociedad, la cual fue mantenida como consecuencia de intervenciones militares que contaron con la anuencia cómplice de Estados Unidos, y en ello no descarto la acción directa mediante intervenciones militares en algunos pequeños estados centroamericanos.
Con ese entorno tormentoso y frustrante, fue que se generaron en aquellos años, una sucesión de gobiernos civiles llegados al poder merced a un voto limitado por total abstención del peronismo proscripto. Ese hecho determinó la debilidad de los gobiernos democráticos y esta crísis fue aprovechada por la casta castrense que mediante sucesivos y casi tomados como naturales golpes de estado se fueron sucediendo las dictaduras militares desde 1966 hasta 1973, en el contexto internacional de la Guerra Fría; e internamente traducida en y una respuesta interna en una excepcional entente entre las vanguardias artísticas y el arte militante.
Un exponente nato de lo que se expresa y la brecha que separaba al arte y a la política de entonces, lo representa ANTONIO BERNI, que logró expresar entonces como nadie, nuestras falencias sociales, el disconformismo y la rebeldía que ello provocaba.

Esto eclosionó en una acelerada innovación estética, la que se abroqueló detrás de sus históricos exponentes mas audaces y mas contestatarios, en el Instituto Di Tella, fundado en 1963 con recursos proveídos por el entonces complejo industrial Siam-Di Tella.

Jorge Romero Brest fue designado como director y en tal centro de artes, se presentaron en sociedad, desde las obras de la denominada Nueva Figuración hasta el arte diluido en acción directa de la iniciativa “Tucumán arde”; presentado por el Centro de Arte y Comunicación (Cayc) fundado por Jorge Glusberg en 1969
“Tucumán arde”, fue un proyecto llevado a la práctica, que denunciaba la persecución de Onganía a la clase trabajadora, que a título de ensayo fue llevada a la práctica mediante la clausura de numerosos ingenios azucareros en Tucumán lo que provocó una masiva desocupación, hambre y muertes, y todo esto, fue expuesto en el años 1968 en un espacio facilitado por la CGT, requerido por los artistas plásticos para sintetizar con ello la unión en artistas y obreros.
La presentación artística se tradujo en pinturas, fotografías, escenas diversas de lo que acontecía entonces en Tucumán, se servía a los asistentes café sin azúcar y dramatizando, se provocaba cada tanto un corte breve de luz, que simbolizaba de que en ese instante había muerto un niño mas en Tucumán, como consecuencia del hambre generado por el dictador.

Estuvieron también presentes, Juan Carlos Romero, emblemático del “conceptualismo ideológico”; Asimismo los combativos del arte militante, el Grupo Espartaco, que se integro con Cárpani, Sanchez y Mollari, ampliándose luego con el ingreso de otros miembros tuvieron en su labor artística una importancia indudable como resistencia a la dictadura.

Mas delante de este grupo se escindieron Ricardo Carpani y Pascual Di Bianco que se expresaron en sus murales que crearon para diferentes sindicatos.
Por otro lado atronaban fuertemente los reclamos de la Sociedad Argentina de Artistas Plásticos (SAAP) por la libertad de David Siqueiros preso en México, al tiempo que opusieron feroz resistencia contra la venida de Nelson Rockefeller protestaron airadamente contra la guerra de Vietnam y hasta se animaron, en ese entonces, a efectuar un homenaje a Ernesto “Che” Guevara.-
Esta silente guerra de los artistas e intelectuales, se advertían hasta en los eventos como las dos obras premiadas en el Segundo Certamen de Investigaciones Visuales de 1971 cuya exhibición fuera inmediatamente prohibida por el régimen del general Alejandro Lanusse: estas obras eran “Made in Argentina”, una alegoría de la picana, y “Celda”, que se integraba con una lista de los presos políticos y los afiches de la campaña electoral del Frente Justicialista de Liberación en 1973,.todo ello complementado con los correspondientes manifiestos, publicaciones y polémicas.
Clara diferenciación entre Vanguardia artística y vanguardia política
Roberto Jacoby, en su publicación Sobre, expresa lo siguiente:: “La creación de medios de comunicación de nuevo tipo, permite comprender cómo eliminaremos las contradicciones entre la vanguardia estética y la vanguardia política”.
Mas no todos los artistas de entonces, estaban contestes con esa opinión, y disentían abiertamente con él. Así por ejemplo, Juan Manuel Sánchez, fundador del Grupo Espartaco, y los demás integrantes del mismo, , Ricardo Carpani Juana Elena Diz y Mario Mollari, fueron mucho mas allá y se expresan en contra de la identificación de artistas de “vanguardia”, pues la consideran como que es una denominación asignada en los Estados Unidos a una corriente por este país patrocinada y que se desarrollaba bajo el manto protector de financiaciones de fundaciones como Rockefeller y Ford.
Esta convicción podrá o no ser aceptada como válida, pero es bien cierto que ello les permitía contraponer y promocionar las obras que consideraban con “sentido social”.. Para estos artistas, nuestras fuentes debían buscarse en aquellos que se expresaron combativamente para hacer desaparecer los males que aquejaban entonces a toda Latinoamérica y estos eran los muralistas mexicanos, Osvaldo Guayasamín y Cándido Portinari, a quienes contraponían como banderas, en contra de las “vanguardias”.-

Pienso que Hugo Pereyra, uno de los autores de “Made in Argentina”, estuvo muy acertado al aseverar que lo mas importante de aquel entonces, el logro mas excepcional fue, que “de un modo u otro los artistas nos vimos unidos en un discurso común contra la dictadura, luchando por un estado de derecho”.
Margarita Paksa, Luis Felipe Noé, Premio Nacional del Instituto Di Tella 1964, León Ferrari, entendían que la falencia de las vanguardias se debía a que olvidaron uno de los materiales estéticos ineludibles: los significados y por ello consideraron que su tarea debía ser la de organizarlos para que puedan ser trasmitidos con éxito.
Uno de los cimientos para esta convergencia es de orden estético: la resuelta superación del realismo naturalista, la escuela artística consagrada por la izquierda clásica, otro es de orden político: la dictadura militar de Juan Carlos Onganía, padecida en el contexto internacional del Mayo del 68 francés (directamente vivido por muchos jóvenes artistas argentinos en su viaje iniciático a Europa) y de la contracultura estadounidense, unificó en su contra a una profusión de grupos artísticos, pese a que mantienen sin embargo, sus discrepancias (Le Mondé)
PRINCIPALES EXPONENTES DE LA PLASTICA ARGENTINA EN LOS AÑOS 60
Para 1962, fecha de inicio del desarrolismo de Frondizi, este momento político y la revolución cubana, han de incidir en el intelecto de los intelectuales en general y de los plásticos en especial.
Ello se notaba claramente en especial a través de dos nuevas publicaciones, Primera Plana y Confirmado, las cuales con una nueva visión periodística difundieron las nuevas ideas políticas, las variables económicas y las expresiones artísticas nacionales e internacionales.
Durante este lapso, iniciado en 1960, sobresalieron el antinformalismo de Alberto Greco, de Kemble y de Noé, seguidos luego desde el reducto de Florida 460, Instituto Di Tella, Aizemberg, De la Vega, Benedit, Maccio, Polesello, Oscar Bony, Marta Minujin, Delia Cancela, Pablo Mesejean , Lea Lublin, Edgardo Giménez , sin olvidar a Leon Ferrari, Eduardo Mac Entyre, Federico Peralta Ramos, Perez Celis, Enrque Policastro, Juan Carlos Castagnino y muchos otros.

Nacen las sagas de Juanito Laguna y Ramona Montiel, de la mano de A. Berni, tal vez el mas importante portavoz de la vanguardia combativa, en tanto que Carlos Alonso ejecuta su impresionante obra a la cual denomino “La lección de anatomía”.
El arte Pop hace su entrada por entonces, pero el hecho de que su origen tuviera raíces estadounidenses parodiando al consumismo, hizo que tuviera muchos detractores fundamentalmente porque esa corriente era interpretada como una herramienta política, y ello motivó finalmente que la misma se debilitara y perdiera predicamento, y que los artistas argentinos se inclinaran por el “Nouveau realisme” parisino y por sus principales exponentes: Yves Klein, Martial Raisse, Arman, César, Tingely, y otros todos reunidos detrás del crítico Pierre Restany.-

Marta Minujin
En otro orden de cosas cabe significar que Marta Minujin fue entronada como el icono del Instituto Di Tella, fundamentalmente por haber sido en nuestro país la mentora de los principales happenings aunque en lo que a ella se refiere ya venía de haber intervenido como expositora en París, donde realizó su primer happening.

En otro orden de cosas cabe significar que Marta Minujin fue entronada como el icono del Instituto Di Tella, fundamentalmente por haber sido en nuestro país la mentora de los principales happenings aunque en lo que a ella se refiere ya venía de haber intervenido como expositora en París, donde realizó su primer happening.
En 1995 realizó su famoso happening “La Menesunda”, seguido de otro al cual denominó “ El batacazo”.
Sin lugar a dudas ha sido siempre un personaje muy singular, que resultaba imposible que pudiera pasar desapercibida, habida cuenta sus originalidades y sorprendentes reacciones las cuales conserva intactas hasta hoy.
Oscar Masotta, fue un excepción cronista y estudioso de esa época, habiendo intervenido directamente en el ámbito de la plástica dentro del cual llegó a producir la realización de un festival de happenings.
Toda esta explosión de expresiones revolucionarias de la plástica, atrajeron a personalidades de los mas diversos sectores, como por ejemplo, al bailarín Antonio Gades, a Egle Martín, a Juan José Sebreli, a Manuel Mujica Lainez, a Dalmiro Sáenz, al Dibujante Divito, a Lalo Palacios, entre muchos otros exponentes del arte, el cine, teatro y la literatura.-
El marco físico no me permite, entiendo, extenderme en demasía, por ello daré finiquito a mii breve remembranza de los años 60, difícilmente repetibles por haber sido un caldero, un caldo de cultivo que originó numerosas y novedosas corrientes expresivas en la plástica argentina y latinoamericana, claros actos de rebelión contra las dictaduras contemporáneamente con la aparición de irrepetibles dirigentes obreros que condujeron a los trabajadores en su lucha contra las dictaduras que oprimieron a nuestro suelo y la convicción que en su momento se tuvo, de que a partir de allí ya no habría retorno hacia el pasado ni tampoco nada ya sería igual en lo futuro.-
AARON JUDKEVITCH

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s