QUE EL PRIMERO ENCIENDA LA LUZ!

Publicado: julio 12, 2010 en Uncategorized

¡Bienvenido a Poné ON el OFF Blog-Festival! Si eres un devoto del arte, sin lugar a dudas este espacio podrá resultarte más que interesante. Ahora bien, ¿qué tipo de arte prefieres / estudias/ consumes/ compartes?

Aquí encontrarás propuestas que pasan desapercibidas en los grandes medios de comunicación pero que nunca lo harán en vos, ¡una vez que te dejes atravesar por ellas! Se trata de aquellas obras de arte que no circulan por los espacios “legitimados” como museos y galerías o salones y teatros tradicionales.

Podrás sumarte a nuestras salidas grafitteras a los espacios públicos con la sección INTERVENCIONES URBANAS; participar de la organización vecinal de los grupos de TEATRO COMUNITARIO; experimentar novedosos entrenamientos actorales los JUEVES DE ENTRENAMIENTO; vivenciar performances, rememorar las propuestas de las obras plásticas de ARTES VISUALES de los 60 y conocer un poco más sobre los artistas de los espacios públicos y las expresiones más comprometidas políticamente en ARDE!

Además podrás reflexionar danzando al ritmo de Ana Garat y Gabriela Prado y coreografiar a Laura Kalauz en DANZA MINADA y ya que estas, ingresar en OTROS CUERPOS QUE DANZAN para profundizar acerca de la danza contemporánea. La música de Las Nunca Bien Ponderadas te hará mover las patitas, reír y pensar acerca de la cumbia femenina como expresión contemporánea; conocelas en MUSIC/al/ternativa.
En la página primera, la propuesta es comenzar a problematizar lo alternativo en el arte actual. ¿Qué obras/artistas pueden considerarse OFF? ¿Pueden dejar de serlo? ¿Qué elementos hacen lo UNDER? Verás que aparecen como elementos a analizar los espacios legitimados u oficiales vs los públicos; las repercusiones en los medios masivos; el contenido temático de las obras; la masividad o popularidad; los circuitos de legitimación y reconocimiento de los artistas y los valores económicos.

Para ello tres textos centrales recorrerán estos temas, abriendo pistas para profundizar y buscando ejemplos que sirvan en un sentido u en otro, o casos polémicos como el del artista Banksy.
Por último, en PASIÓN POR CURAR, encontrarás más información en torno a la dinámica del blog y sus propuestas generales.

Este Blog tiene la intención de intercambiar, de profundizar y ampliar las redes de comunicación y difusión de estas propuestas artísticas que dicen mucho pero se ven poco. La idea es abrir, encender y por eso necesitamos de tus aportes.

Próximamente, estos bocetos escritos se harán realidad en un Festival de Arte Alternativo. Mientras tanto, podes recorrer, preguntar, sugerir, lo que quieras. Nosotros/as agradecidas/os.

NATIVOS DEL ARTE

Publicado: julio 11, 2010 en Uncategorized

Proponemos este espacio como una invitación al debate, a poner el foco en nuevos sentidos, a reflexionar sobre estos otros espacios de arte, los alternativos. Pero, ¿alternativos a qué? Es que el término es amplio y dentro de él se pueden incluir miradas de todo tipo, color y textura. De todos modos, podemos comenzar a problematizar algunas ideas.

Si existe algo OFF, under, alternativo, es en primera instancia porque hay otro algo del cual se diferencia, que es predominante, dominante, hegemónico. Seguramente también, ese ser distinto lo pone en relación con otro universo de sentidos e ideas de mundo, de planteos estéticos particulares, o al menos, de formas y espacios “no convencionales” de los cuales se apropia y se sitúa.

Al grupo Pone On el Off, nos interesa pensar las prácticas artísticas actuales. Para ello, nos resulta inevitable hacer una mirada rápida en la historia reciente y ver cómo ciertos procesos sociopolíticos influenciaron a estas manifestaciones.

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Sin lugar a dudas, la crisis de 2001 funcionó como una intensa escena para la reaparición fuerte de la participación y organización social, avasallada durante la década de los 90. En este contexto de denuncias y movilización, se crearon muchos colectivos artísticos que tomaron como bandera la crítica al modelo económico y político. Otros simplemente salieron a las calles a manifestar su arte.

Por algo colectivos y no artistas “individuales”; estos grupos poscrisis iniciaron un recorrido de contenidos más comprometidos con las consecuencias abrumadoras del neoliberalismo, plasmando al mismo tiempo un corrimiento de los circuitos legitimados (museos, galerías, etc).

Años atrás (1988), pero como ejemplo y antecedente, se creó el grupo Escombros, que retomando el espíritu de algunos artistas de los ´60, sellaron en un manifiesto que como artistas abandonarían los museos para centrarse en los espacios públicos, superando al arte tradicional.

Guillermo Martín Quiña, en su trabajo “Cultura y crisis. Colectivos de arte y nueva legitimidad”, se preguntó si estas prácticas artísticas de carácter político, tienen una nueva legitimidad. Fueron los mismos artistas que entrevistó quienes se ocuparon de aclarar que el arte “es” siempre político.

Pero la pregunta de Quiña iba más allá, entendiendo que estas manifestaciones (acotadas a las artes plásticas) no están (muchas de ellas) del todo afuera de esos circuitos legitimados. El autor sostiene que muchos artistas participan de igual manera en exposiciones organizadas por instituciones europeas, privadas o estatales, o que también figuran en museos, se inscriben en concursos y demás actividades del circuito “oficial”. Es decir, los dos ámbitos funcionan como legitimadores, se complementan.

Por eso distingue dos tipos de construcción de legitimidad actual: el clásico, sostenido por los saberes de especialistas (artistas, marchands, críticos, curadores, periodistas especializados) y el “novedoso” denominado performativo, en donde el espacio público se ocupa como modo de plantear demandas sociales. Aquí se agregan los productores, las mismas obras, los mediadores y el público como partes indispensables de la legitimación.

MI POLÍTICA: EL ARTE

Ubicándonos entonces desde un sentido amplio de lo político, es que partimos para pensar al arte en general. Político en tanto productor de sentidos, de toma de posición frente al mundo, de sistema de ideas y creencias. El tema es ver qué posturas políticas están en juego en unas y otras obras.

Muchos artistas consagrados han planteado en el contenido de sus obras temáticas “polémicas” o irónicas hacia ciertos sectores influyentes de la sociedad, en ocasiones sin intención, en los mismos espacios legitimados.
A veces, las repercusiones de las obras superan las expectativas de los artistas, y otras, aunque las obras sean sumamente críticas con determinados temas, como se trata de artistas ya consagrados, se incorporan funcionalmente a la dinámica de los discusos más hegemónicos.

¿Imaginaba León Ferrari la dimensión de la polémica que causó su muestra retrospectiva, con la utilización de iconografía de la iglesia católica?. ¿Puede pensarse a su Cristo crucificado en un avión, como alternativo?/strong> Y si lo alternativo es lo contrahegemónico, es contrahegemónica su obra, entendiendo a lo hegemónico como el discurso de la iglesia y el uso de la palabra de Dios en boca de algunos funcionarios, como excusa para bombardear pueblos enteros?
Es la temática de una obra suficiente para declararla alternativa?

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Intervención Calle Tomada

La apropiación del espacio público adquiere con solidez un sentido de alternativo ligado a los lugares considerados autorizados para determinar qué es y qué no es arte. Un caso interesante se dio meses atrás en el Museo de la Memoria de la Comisión Provincial por la Memoria ubicado en La Plata. Una muestra, denominada “Calle tomada”, reunió a los distintos colectivos de artistas locales, con el fin de que lo intervengan por dentro y por fuera.

Así, paredes, escaleras, pisos, techos, veredas, calles fueron cargadas de propuestas. Surcos, Praxis, Unidades Muralistas, Ardeminga y otros tantos, ocuparon un espacio legitimado (pero no cualquiera) a su manera. El Grupo La Grieta, junto con niños, escribieron las calles, cruzaron la vereda y se toparon con el Teatro Argentino, en donde un policía de seguridad les advirtió que no podían usurpar tal espacio.

¿Las veredas, no son públicas? Parece que hay una cantidad de centímetros privados. Así que el grupo decidió intervenir con letras “violentas” hasta donde le señaló el oficial… Otros no quisieron incluirse en el Museo pero participaron vía virtual, por medio de su blog, posteado en una computadora en una de las salas.

Es alternativo exponer en el Museo de Memoria? Podemos pensar dimensiones de lo alternativo y entender como Quiña, que lo natural son las hibridaciones entre lo “oficial” y lo under? ¿Cualquier propuesta artística, que no esté dentro del circuito oficial, que no sea legitimada por determinados actores y medios, es alternativa? ¿Quieren los artistas off ser on? ¿Qué implica visualizarlos en otros ámbitos?

El debate queda abierto…

NO SALIMOS DE LA NADA

Publicado: julio 10, 2010 en Uncategorized

Afortunadamente, en los últimos tiempos, los espacios de arte alternativo, los encuentros, festivales, eventos que reúnen propuestas que no aparecen habitualmente en los circuitos legitimados, existen en gran variedad (aunque el ¿gobierno? de la ciudad de Buenos Aires haya intentado hacerlos desaparecer).

Sin embargo, al equipo de Pone On el Off nos interesa ir más allá de los espacios para pensar lo under.
Además el Festival, tendrá como eje particular, generar un encuentro entre las interpretaciones teóricas y las prácticas artísticas contemporáneas y Off en un espacio académico. Se tratará de experimentar, de ver cómo juntos podemos articular reflexiones, miradas, acerca del ser del arte alternativo en la actualidad. ¿Se conocen entre ellos los colectivos de arte? ¿Qué uniones y desencuentros se producen entre disciplinas? ¿Cómo cada una resignifica la idea de lo alternativo?

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RETROSPECTIVA

“Existe un conjunto de proyectos intangibles y de fantasías creativas que algunas veces toman forma pública y que nos permiten entender que el arte es mucho más que la agenda de galerías y museos o la lista de los precios del mercado artístico. Este magma de ideas latentes difícilmente podría materializarse sin la dinámica de la autogestión sostenida por los artistas, o de los coyunturales apoyos institucionales”
Andrea Giunta “Poscrisis. Arte Argentino después del 2001″.

Hay quienes intentan escindir al arte de su sentido social y político, tildando y reduciendo a las propuestas relacionadas con determinados espacios como panfletarias y nada más.

Jean-Jacques Gleizal contesta: “en tanto que arte social, el arte contemporáneo es, más que nunca, un arte político, en la medida en que, caracterizado por una integración de las condiciones de producción artística en la creación, está en condiciones de realizar lo que Joseph Beuys proponía, a saber: que, en su obra, el artista se convierta en un escultor de lo social”.

Partiendo de estas ideas es que retomamos dos propuestas muy distintas, pero que sirven de ejemplo para pensar formas diversas de lo alternativo, del acto político de lo artístico.

DEMOLIENDO HOTELES

Había una vez un lujoso Hotel que estaba en manos de señores empresarios con muuucho dinero. Pero un día, en el año 2001, tras una graaaan crisis, los dueños lo abandonaron. El Hotel quedó muuuy triste hasta que los trabajadores, aquellos quienes mejor lo conocían, lo ocuparon y lo convirtieron en cooperativa: Cooperativa Hotel Buenos Aires, una Empresa Nacional. Entonces, el Hotel se convirtió en un espacio cultural y de lucha política, de arte alternativo.
“Nuestro desafío es poder ser la otra cultura. Luchar contra ésta, con sus relaciones establecidas, para fundar otra más solidaria”, opinó a Página 12 en el año 2007 Wilfredo Román, un miembro de la cooperativa Vidrios Devoto.

El Hotel pasó de ser un simple servicio de hotelería a un espacio de encuentros de grupos artísticos, de reuniones de movimientos sociales, de debates, recitales, ciclos de cine. Desde su apertura debut con el recital de la Orquesta Juvenil de Venezuela, que sirvió para reacomodar el lugar, las actividades fueron in crescendo. Le siguió la grabación del disco de un trompetista de la orquesta estable del Teatro Colón, el estreno de obras de teatro alejadas del circuito comercial, se hizo allí la asamblea que detuvo la Ley del Músico, el pasaje de músicos del tipo de Reincidentes, Agarrate Catalina, Raly Barrionuevo y mucho más.

Aquí la apropiación del espacio de Hotel y su reutilización como cooperativa cultural, generó una transformación en los sentidos y significados. El lugar se convirtió en productor y comunicador de una política solidaria, en donde la selección de artistas está en relación con estas políticas. Hoy el Hotel es un legitimador de propuestas particulares, que fundamentalmente no buscan el rédito económico.

El Hotel se sentía muy feliz. Ahora su función social era mucho más profunda e importante. Por eso estaba feliz, y esperemos, viva feliz por siempre.
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LO POPU Y LO ALTER

Sin embargo, algunos de los artistas mencionados que participan de recitales en un espacio como el Bahuen, podría ubicárselos más fácilmente como “populares” que como “alternativos”. Aunque antes de subrayar esta afirmación, vale preguntarse acerca de cuáles son las fronteras entre lo popular y lo alternativo, qué los une y qué los distancia. También podría agregarse la idea de “resistencia” al debate para analizar las implicancias de cada concepto y sus interrelaciones.

Esta tarea seguramente desborda los objetivos de este Blog, pero ello no impide dejar planteados algunos puntos disparadores.

-“Hace ya cinco años, Diego Fischerman señalaba que Mozart y Webern no ganaron las barriadas populares, pero que Ricky Maravilla sí entró a las fiestas de la burguesía. Si nuestro análisis se deja opacar por la impresión de que hoy lo popular es hegemónico, estamos errando teórica y analíticamente” (“Resistencias y mediaciones: estudios sobre cultura popular”, Pablo Alabarces y María Graciela Rodríguez).

-En el mismo texto, se dice que la resistencia supone a “una enorme cantidad de prácticas; desde las políticas, que posiblemente sean las más fáciles de reconocer y catalogar –como dijimos, por los actores involucrados o por analistas: es el caso, en contextos dictatoriales, de movilizaciones, reuniones partidarias, militancia clandestina o acciones violentas-, hasta prácticas formales e informales destinadas a señalar una relación de dominación puntual vinculada a un eje particular –por ejemplo, la militancia y las acciones feministas orientadas a remarcar y a revertir la desigualdad de derechos”. Así, las artes (y en especial la música) denominada popular, “han sido pensadas más de una vez como espacios simbólicos de resistencia político-cultural.

Tal vez para pensar al arte popular, a la resistencia (saldando las distancias con un estado de excepción como la dictadura militar), en relación con lo alternativo, haya que focalizarse en casos particulares, analizar las características propias de la obra para así poder mirar con mayor precisión si hay rasgos de lo OFF, si es que cabe esa metodología.
¿Puede una obra ser alternativa en un sentido y en otro no?

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LO OFF DE LO OFF:
El Festival de Danza y Performance en espacios “no convencionales”, realizado en la ciudad de Buenos Aires en el año 2008.

Definido como “lo off de lo off”, los organizadores se presentaron como un “espacio alternativo para la investigación y la exploración en arte escénico y performático de movimiento”.

Ideado por la bailarina y performer Alejandra Cosín (organizadora de la versión 2007) y Mariana Lucía Márquez, este encuentro funcionó como experiemental, como presentación de las propuestas que no tienen lugar en los festivales oficiales; de participación abierta a todo público. Por eso la elección de las sedes: la explanada de la Biblioteca Nacional, la Casona de Alfaro y el Centro Cultural El Árbol. Sin jurado, ni competencia, el cierre consistió en una suerte de improvisación colectiva para quien se animara.

¿Qué pasa cuando una experiencia como esta se vuelve masiva? ¿Deja de ser alternativa? ¿Es lo masivo propio de lo institucional legitimado? Tal vez exista una tendencia a pensar (se dice mucho en el cine), que lo alternativo difícilmente sea masivo. Se vincula mucho más fácilmente a lo comercial con las grandes masas de gente, y a lo off como lo que es para unos pocos, o lo que no “entiende todo el mundo”.

Otro aspecto que resalta en este Festival es el hecho de dar lugar a propuestas que no lo tienen en los circuitos más legitimados. Entonces, desde el punto de vista de las voces y el acceso para muchos artistas ignorados, podría pensarse en una opción alternativa a lo que habitualmente circula en torno a la danza. Pero, ¿cualquier obra incipiente, por serlo y no tener por ello visibilidad o reconocimiento, es alternativa? ¿debe dejarse de lado el contenido, la metodología y la técnica para pensar lo OFF?

A su favor, la idea del Festival, de empuje a la danza en general, de praxis más que de espectacularización, de compartir, de establecer lazos, de fomentar la multiplicidad de voces contra la competencia y el estímulo al exitismo y al camino individualista, es más que interesante como argumentación a favor de lo que no abunda, de lo que no predomina, de lo que no es hegemónico.

Sobresale además, en este evento, el hecho de la elección de los espacios “no convencionales” como parte de su definición e identidad como lo off de lo off. La elección del lugar, como ya hemos anunciado, sin dudas significa mucho a la hora de incluir algo como alternativo o no. Esto está ligado al acceso y las posibilidades de visitar, de ser parte de determinado mundo cultural. Pero el espacio, aunque fundamental, no es lo único aparente para pensar lo que está en los pliegues de lo artístico.

Como marco de todo esto, no hay que olvidar a la pregunta propia del arte contemporáneo y su ¿cuándo hay arte? Es que lo alternativo HOY, seguramente no sea lo mismo que lo alternativo AYER.

Hay mucho por profundizar. Siempre teniendo en claro que No salimos de la nada, que hay un mundo de interrogantes y reflexiones circulando. Sólo pretendemos seguir colaborando en esa construcción de sentidos.

EL ARTE ACCESIBLE

Publicado: julio 7, 2010 en Uncategorized

El arte callejero, es alternativo por ser callejero?

Hasta ahora, vimos como Guillermo Martin Quiña, entiende que los considerados artistas alternativos al mismo tiempo, muchas veces, necesitan de las exposiciones en circuitos oficiales, de entrevistas en los grandes medios, para al mismo tiempo financiar sus obras y poder profundizar y llegar a más gente.

Sin embargo, cuando esto ocurre, y los alternativos pasan a ser de los “consagrados” por el circuito de legitimación “oficial”, ¿siguen siendo alternativos?

En general el nivel temático o de contenido de las obras de estos artistas, funcionan como críticos al sistema hegemónico, a las instituciones dominantes, al modelo de sociedad que excluye; pero en algunos casos sus obras son compradas y vendidas por los mismos que colaboran en ese mundo que cuestionan, se exponen en espacios financiados por ellos, o son artículos de empresarios mediáticos que trabajan para ellos.

¿Puede juzgarse a estos artistas como contradictorios, o “vendidos”? Si dejan de ser alternativos, ¿pierden las obras su sentido original?

Abordemos un ejemplo que podría considerarse “polémico” en este sentido: BANKSY.

El artista británico graffitero, del arte “para todos” (para el que no hay que pagar una entrada o estar “bien vestido” para poder apreciarlo; ¿alternativo?), se caracteriza por plantear el espíritu de protesta, de antisistema de algunos artistas de los 60 y de otros graffiteros conocidos.

La fuerte crítica al modelo hegemónico de dominación, de guerras, de invasiones y masacres. De intereses económicos justificando violencia y represión son sus características principales. BANKSY interviene la calle y la vida, con la mejor herramienta para eso…

Se ríe un poco de lo que se supone que es el arte “legitimado”, dando cuenta en la misma obra de una concepción de arte, una filosofía de vida. El es un “artista de caballete” que elije otra cosa. Ni la galería, ni lo meramente decorativo, ni la foto de perfil, ni las sofisticaciones de los aperitivos acompañados por las rebuscadas palabras del curador.

Además hace alarde de su imaginación y calidad graffitera en su máxima expresión, manteniéndose en la “clandestinidad”, consiguiendo figuras que impactan, llaman inevitablemente la atención e invitan a continuar, a responder, a dialogar.

Hay algo de historieta, de síntesis de ideas plasmadas en “trazos” de perfecta solidez. Y lo hace, puede pensarse, rápido, porque pinta la calle donde pasa gente y la policía.
Como un duendecillo de la buena política, es militante de ningún partido, sino del arte que protesta, que se manifiesta, que es ¿alternativo?

Un placer estético. Un lujo. Para mirar, para pensar, para sentir, denunciar y reflexionar y hasta para convertir un lugar gris en un espacio de arte.

¿La calle al museo?

El año pasado, Banksy dio un paso fuerte en el mundo de legitimación de los espacios cerrados en una muestra titulada (como queriendo escapar a alguna crítica suspicaz) “Bansky versus Bristol Museum” (pero su primera exposición fue en el 2000).

Sin embargo hay algunos detalles para tener en cuenta: Uno, solo cobró 1,16 euros por ella y dos, la entrada era gratuita.

La muestra batió records de visitas, convirtiéndose en una de las 6 más visitadas en la historia del país y sus obras superan los 350.000 euros.

¿Puede seguir considerándose alternativo a un artista que se vuelve masivo y que vende sus obras a tal costo?

En relación a los espacios puede pensarse a favor de lo alter, que a pesar de exponer formalmente, lo hizo en tono de rivalidad (por eso el “versus”) y las obras eran, muchas de ellas, pinturas “clásicas” graffiteadas, ironizadas, burladas.

Por otro lado, tiene “antecedentes” en manifestaciones “anti” museos. Un caso es la silenciosa intervención en el Tate Modern de Londres donde colgó una obra entre las expuestas durante varias horas. También repitió la misma intervención en Metropolitan Museum of Art de Nueva York.

La relación con el grado de reconocimiento a gran escala del artista, tanto del público en general como de de los círculos que compran y subastan sus obras, y los costos que se manejan, pueden servir para discutir la relación entre alternativo-valor económico; alternativo-reconocimiento oficial; alternativo-reconocimiento popular.

El caso es que Banksy es admirado por muchos y odiado por otros que no presentan ningún reparo en borrar las intervenciones “subversivas” de este artista que molesta a algunos con lo que dice.

Caracterizado como un “Robin Hood al revés (pinta para los pobres y vende a los ricos)”,fue acusado por colegas más drásticos como los anarquitectos Space Hijackers que lo acusan de vendido, por trabajar para MTV, Puma o marcas multinacionales de ese tipo. Otros, como el periodista que sigue sus pasos, Christopher Warren, lo defienden diciendo: “Es una paradoja: los que él critica en sus pinturas le recompensan adorándole. ¿Y él qué puede hacer?”.

Una periodista de Página 12, Mariana Enriquez, expresó: “Cuando los guardianes de la pureza y la supuesta coherencia acusan a Banksy de vendido porque en ocasiones realiza arte más convencional e incluso expone en galerías, cuando señalan que ha perdido credibilidad, que se ha convertido en funcional, que ha sido captado —sobre todo porque gana dinero vendiendo sus piezas—, lo único que hacen es transformarse en cínicos que quieren arruinar algo que tiene cierta mística, potencia y mucha belleza”.

Dos cosas más. Una, Banksy ha arrasado en popularidad en varias ocasiones cuando los funcionarios de turno acurdieron a consultas populares sobre si borrar o no determinadas “pintadas” del artista. Simpre, el pueblo, lo votó por amplia mayoría.
Otra. Un motivo recurrente en su obra es una rata. Por si cabe alguna duda de a qué se debe, él lo explica mejor que nadie: “Como la mayoría de la gente, tengo la fantasía de que todos los pequeños perdedores se van a poder juntar. Que todos van a conseguir buenas herramientas y que el underground va a salir a la superficie y va a partir en pedazos la ciudad. O mejor: que la va a liberar”.

Banksy reúne varios de los elemenos para discutir lo alternativo en el arte: espacios (calle-museo), masividad (popular), reconocimiento (medios, empresas, galeristas, marchands, artistas), números economicos (que valen sus obras, que no valen las entradas a sus exposiciones o muestras en la calle) y contenidos (“antisistema”, consultas populares, conservación-eliminación de su obra, clandestinidad).

El under arriba. El oFF, siendo ON, deja de ser OFF???
LETICIA LOZANO